Si la tarde no me trae tu nombre,
si las ásperas flores de la noche son el único vestigio
de no tenerte; podría decir que los espejismos
anidan en las azoteas.
Si el verano remiso, con su muerte lánguida,
no me recuerda tu rostro,
si es lo mismo respirar que adormecerse;
podría también asegurar que los tejados
se parecen a tu espalda,
que la luna es el sol pálido que espera
encontrarte tras las sombras.
Y hoy que la tarde no me trajo tu nombre
la inconveniente noche irrumpe y me pregunta
si no fuimos acaso un espejismo.
Mas parece el olvido que se viene trepando por las paredes para anidar en esa azotea, pues cuando en las tardes ya no escuchamos nombres y da lo mismo respirar que adormecerse es cuando aparecen esos espejismos de que hablas y nunca falta la inconveniente noche que pregunta.
ResponderEliminarY yo aquí, que me gustan tus versos Toño amigo, dejando mi cariño y mis aplausos poeta.
Y vuelvo para que sepas que soy yo la divagante anterior jajajjaja, Lyliam.
ResponderEliminarCuando nos falta su presencia,solemos intentar suplirla con lo que nos rodea hasta que entendemos que nunca será lo mismo.Entonces irremediablemente pensamos si lo vivido no fue tan solo un espejismo...
ResponderEliminarNostálgico poema de ausencias,de veranos y azoteas.Buena combinación para un buen poema.
Un placer Toño volver por tu blog.
...y a mi que me gusta que te guste, Lyliam, que me gustan tus comentarios y tu presencia.
ResponderEliminarEs así...a veces la nostalgia de un amor pasado, convertido en recuerdo, trepa por las paredes y llega a las azoteas, y se instala allí como un espejismo...es entonces cuando todos los tejados parecen una espalda...un adiós que mira hacia la noche del olvido.
Gracias por acercarte a esta azotea, querida amiga, y por dejar tus "divagantes" y acertados comentarios :). Te los agradezco de veras.
Un beso.
Toño
P.D. Lyliam, he hecho algún cambio en el blog, creo que ya puedes dejar de ser "anónima" :)
Otro beso.
Jero, siempre es un placer recibir tu visita y conocer tus impresiones...me parece que la definición que haces es perfecta..."nostálgico poema de ausencias, veranos y azoteas" ...me la quedo.
ResponderEliminarGracias enormes por acercarte a este rincón y dejar tu comentario (que aprecio de veras), amigo poeta.
Un abrazo.
Toño
Toño por esas sincronías de la vida he venido a dar a tu blog, debo decirte que me ha sido grato el paseo, he dusfrutado de la visita y de la esencia de tus letras.
ResponderEliminarUn abrazo!
...pues todo un placer y un honor recibir tu visita, Ayauh, me alegro de que las casualidades de la vida te hayan traído hasta aquí y de que hayas pasado un buen rato en este rincón. Un millón de gracias por dejar tu huella, amiga poeta.
ResponderEliminarUn beso.
Puede parecer un espejismo aquello que sin duda se plantó en el corazón y luego marchó sin explicación.
ResponderEliminarBello poema Toño, un placer haber encontrado tu blog.
Abrazos alados!!!
...puede parecerlo, puede que el corazón se defienda de ese modo...convirtiendo sus heridas en espejismos...
ResponderEliminarmuchas gracias Diana por haberte acercado a este rincón y por dejar tu bello comentario.
Un abrazo desde las azoteas!!
Buen comienzo para el poema, Toño; "Si la tarde no me trae tu nombre" y buen desarrollo en esas tardes del verano que mueren y contemplamos desde una azotea, donde todo se hace noche por la ausencia de la persona amada.
ResponderEliminarUn saludo.