
El molino remueve la mañana
erguido en su vejez, recio semblante,
en tierra castellana no distante
mece al viento, lo acuna en una nana.
El molino a otro molino se hermana
en la espiga de trigo, sol errante,
ensoñando el ayer, luz abrasante
de la estepa más fría, la más llana.
El disfraz de gigante es la quimera
que no hay noble Don Sancho en esta tierra
ni Quijote montado en Rocinante.
De la tarde el molino nada espera,
mece al viento el amor al que se aferra.
El molino es un caballero andante.
erguido en su vejez, recio semblante,
en tierra castellana no distante
mece al viento, lo acuna en una nana.
El molino a otro molino se hermana
en la espiga de trigo, sol errante,
ensoñando el ayer, luz abrasante
de la estepa más fría, la más llana.
El disfraz de gigante es la quimera
que no hay noble Don Sancho en esta tierra
ni Quijote montado en Rocinante.
De la tarde el molino nada espera,
mece al viento el amor al que se aferra.
El molino es un caballero andante.

Muy buen blog, Toño, deberías subir más entradas.
ResponderEliminarTe invito a pasar por el mío.
Un abrazo desde Argentina.
Humberto.
www.humbertodib.blogspot.com
Muchas gracias Humberto, intentaré seguir tu consejo y prodigarme un poco más. Un placer recibirte en este humilde rincón, será también un placer visitar el tuyo.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo desde España.
Toño
Hola Toño, bonitos versos, un gusto leerte en tu blog.
ResponderEliminarUn abrazo y FELIZ NAVIDAD!!!
Que bellisimo poema, es increíble como desde la imágen de un molino puedan surgir versos tan preciosos, me voy encantada de leerte Toño, y es verdad que escribes poco por aqui, un abrazote amigo poeta.Lyliam.
ResponderEliminarPues qué decirte, Lyliam...que me hacen muy feliz tus comentarios...saber que te gustó el poema, que disfrutaste leyendo...no puedo pedir más.
ResponderEliminarLos molinos me producen una cierta sensación de nostalgia y soledad... este poema busca de algún modo resarcir su orgullo herido...acompañarlo en este exilio al que le fuerza la modernidad...reivindicarlo en su condición de caballero andante como defensor de las tradiciones perdidas, de los escenarios cercanos y familiares que han sido derrotados por el tiempo y el olvido.
Me voy encantado de verte en este rincón, querida amiga. Un millón de gracias y un besote.
P.D. Es verdad que escribo poco...el trabajo y la familia no dan mucha tregua, pero intentaré prodigarme un poco más.