viernes, 21 de julio de 2017

Suplicatorio

A Inés

Yo quisiera tenerme en tu cabeza,
encajarme en un hueco de tus sueños
para saber de ti cuando me olvides.

sábado, 18 de marzo de 2017

Amor de humo

Tiembla tu voz con un amor de humo,

Tiembla porque florece el almendro,
porque el gris tiene un color azul distinto,
porque el invierno se daba por perdido
y emerge como una flor de lluvia
elevado por el vuelo de tu falda
y los besos se nos quedan en la piel
y mis manos se enredan en tu pelo
y te duermes en estos ojos sucios de mirar a la nostalgia.

Tiembla tu voz con un amor de humo.

Tiembla tu voz en el humo del amor
en mis manos, en tu pelo, en las hojas del almendro
que florece de la lluvia y se eleva
con la falda de tus besos
y se enreda en el invierno sucio
de una nostalgia que nos mira y se duerme en nuestros ojos.

domingo, 11 de diciembre de 2016

Estación de autobuses

Hay días 
que se van sin equipaje, que trazan 
algún itinerario
como una sombra busca
un cuerpo que le encaje.

Hay días
donde un palmo de distancia
es una senda hosca y aterida,
un paso a nivel que no se abre,
una cancela tensa y oxidada.

Hay días 
donde escribo porque no sé sonreír 
como un viernes que espera 
en el murmullo de las horas 
que habita en los vestíbulos
el anuncio de un destino,
subir a un autobús,
salir de la ciudad y confundirse.

Dejas la maleta
subes
buscas sitio.
Yo regreso también sin equipaje.

Hay días
donde escribo porque busco las palabras
escondidas en los huecos de mi voz,
en la claridad de su silencio,
en su intimidad de viento y de caricia.

Te vas
saludas
se aleja el autobús.
Yo regreso también sin equipaje.








domingo, 10 de julio de 2016

Escuchas telefónicas (micropoema)

Hablas con una voz antigua
Cuando descuelgo la piel de tu silencio.
El tiempo, como siempre, me delata.



domingo, 5 de junio de 2016

Soneto abierto





Nazco de la explanada como un brote
efímero, fugaz como un dislate.
De la vida me puede el disparate
cuando asomo al misterio de su escote.

Presento rendición ante el azote
del tiempo vil que todo lo rebate
si deja algún ayer que me arrebate,
lluvia dulce, que nunca me derrote.

Nada espero tener, salvo el destello
que descuida el naranjo en la mañana
cuando un rayo de sol criba su flema.

Soy sin más, el que ama sin resuello,
el necio, el soñador, el tarambana,
que se deja la vida en un poema.