viernes, 4 de agosto de 2017

Tarde extraña


Te has vestido de ayer, de tarde extraña;
de dos copas vacías, de silencio;
del abrazo que huye de mi cama,
de una piel vaporosa como el tedio.

Te has vestido de noche en la mañana,
de verso sin final, de luz de flexo;
de timbre mudo, de buzón sin ganas;
del aire que no se llevan tus besos.

Se me clava tu ausencia en la garganta,
se me clavan los días en la frente;

la nube perfumada que hoy empaña
tu lado del sofá; la adusta manta,

y un termo de café, que está reciente, 
por si vuelves, en una tarde extraña.



sábado, 29 de julio de 2017

Días de verano

Son ligeros 
los días de verano,
la luz sincera de nuestro dormitorio,
este limpio amanecer
que sabe deslizarse como un beso.

Son ligeras 
las calles  cuando somos
dueños del asfalto y la desidia
que desanda Madrid sin diligencia,
sin un reloj que mida la palabra,
sin un mañana que hable de nosotros.

Son ligeras 
las blancas avenidas,
las sombras indecisas de los toldos,
la mano que resbala por mis dedos,
la pulcritud precisa de las voces
que suenan como alfombras.

Son ligeras 
las plazas distraídas,
la espumosa caricia de la tarde,
la consciencia más dócil de nosotros,
las risas que acompañan el sonido
de las conversaciones.

Son ligeros 
los hombros que rodeo,
los labios que dibujan tu sonrisa,
la calle apacible que ilumina
la llama febril de las estrellas
que habitan las ciudades.

Son ligeros 
los días de verano,
la piel sincera de nuestro dormitorio
y este tibio anochecer
que sabe deslizarse como un beso.


viernes, 21 de julio de 2017

Suplicatorio

A Inés

Yo quisiera tenerme en tu cabeza,
encajarme en un hueco de tus sueños
para saber de ti cuando me olvides.

sábado, 18 de marzo de 2017

Amor de humo

Tiembla tu voz con un amor de humo,

Tiembla porque florece el almendro,
porque el gris tiene un color azul distinto,
porque el invierno se daba por perdido
y emerge como una flor de lluvia
elevado por el vuelo de tu falda
y los besos se nos quedan en la piel
y mis manos se enredan en tu pelo
y te duermes en estos ojos sucios de mirar a la nostalgia.

Tiembla tu voz con un amor de humo.

Tiembla tu voz en el humo del amor
en mis manos, en tu pelo, en las hojas del almendro
que florece de la lluvia y se eleva
con la falda de tus besos
y se enreda en el invierno sucio
de una nostalgia que nos mira y se duerme en nuestros ojos.

domingo, 11 de diciembre de 2016

Estación de autobuses

Hay días 
que se van sin equipaje, que trazan 
algún itinerario
como una sombra busca
un cuerpo que le encaje.

Hay días
donde un palmo de distancia
es una senda hosca y aterida,
un paso a nivel que no se abre,
una cancela tensa y oxidada.

Hay días 
donde escribo porque no sé sonreír 
como un viernes que espera 
en el murmullo de las horas 
que habita en los vestíbulos
el anuncio de un destino,
subir a un autobús,
salir de la ciudad y confundirse.

Dejas la maleta
subes
buscas sitio.
Yo regreso también sin equipaje.

Hay días
donde escribo porque busco las palabras
escondidas en los huecos de mi voz,
en la claridad de su silencio,
en su intimidad de viento y de caricia.

Te vas
saludas
se aleja el autobús.
Yo regreso también sin equipaje.